Tengo ganas de escribirte, y no tengo muy en claro lo que quiero decir. Hay cosas que me sobrepasan, sentimientos que afloran con sólo mirarte, sensaciones avasalladoras. Cada charla que tenemos, cada signo de emoción en tus ojos, cada palabra sincera, me emociona a mí. Tiene estos efectos porque sos mi papá. Tiene estos efectos porque me entendés. Tiene estos efectos porque te amo. Sin dudas, como vos dijiste, los momentos en los que no estuviste no se pueden recuperar ... Cada vez que te 'borraste', cada vez que me faltó un abrazo tuyo. Pero todavía estamos a tiempo, y lo sabemos, de vivir nuestra relación. Este padre e hija que me ha marcado tanto, esto que nos une. Yo no me olvido, pero tampoco te guardo rencor.
Hasta hace un tiempo, poco menos de un año, lloraba y lloraba pensando en tus cuelgues, en tus errores, martirizándome por ello. Sé que tenía una visión negativa sobre vos y también sobre nuestra relación. Me lastimaba sentirte -y tenerte- lejos. Hoy eso cambió. No me refiero a hoy como fecha sino a la actualidad ... Te siento muy cerca, más de lo que imaginé nunca. Me hace feliz saber que cuento con vos, me hace feliz poder hablar cada tema que me aflige y encontrar una respuesta de tu lado. Es por eso que las lágrimas me desbordan, claro que no es por tristeza. Es por la alegría de saber que te tengo. Gracias papá, por saber escuchar, por saber entender, por decirme lo que pensás y sentís aunque te cueste y aunque quizás no sea lo 'esperable; gracias por animarte a vivir cada momento conmigo, por aceptar tus errores y los míos, por hacer de mí lo que soy hoy. Espero que sepas que cada palabra tuya tiene un valor muy importante en mí, y que me emociona mucho. Espero que sepas, también, que no tengo ningun tipo de "bronca" para con vos más allá de todo, porque lo que hoy vos hacés por mí rompe con todas esas barreras y significa muchísimo más.
1 comentario:
ai sos una tierna dios!! te amo tantísimo, gracias por tanto calu, sos lo mejor
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