26 abr 2011

Puente


Estoy impresionada, desconcertada. Nunca pensé que algo así pudiera llegar a pasarme. Aunque nadie desde afuera pueda comprender, sé que vos y yo lo hacemos y con eso me alcanza.

Le agradezco a la vida haberme dejado conocerte, enamorarme realmente de vos para poder soportar todo lo que viniera. Y cuando digo todo, está claro: es todo. Cuando pienso en todos estos días extrañándote, pensando en sacarte de mi vida, intentando seguir sin tenerte al lado mío; y después en lo que pasó ayer, lo mucho que nos reímos y nos disfrutamos, el día perfecto que vivimos... Me doy cuenta lo vacía que estaba antes. Aunque yo creyera que estaba bien (en efecto, un poco lo estaba) no estaba completa ni era feliz; eso ya no es posible sin vos. Fuiste y sos la razón por la que me despierto cada día, la persona en la que pienso sin cesar. Ver tus ojos brillar, tu inmensa sonrisa, escucharte decir "te amo", son cosas que jamás en la vida se van a poder comparar con nada.

Como te dije, entre tus ojos y los míos hay un puente que se construyó hace mucho, y con cada cosa que pasa se fortalece. Ese puente a esta altura es indestructible mi amor. Sólo tenemos que cuidarlo.

Te amo con mi corazón entero, no tengo dudas de eso.

Tuya siempre.

Cande.

23 abr 2011

El récord del mundo.

Y es que empiezo a pensar 
que el amor verdadero es tan sólo el primero. 
Y es que empiezo a sospechar 
que los demás son sólo para olvidar... 

[Buscá las respuestas, buscate.]

Altibajos de distintos días.

Cuando duele no hay olvido.

Quisiera amarte menos, para poder respirar más. Quisiera no necesitar tus besos, para exigirme olvidarte. Quisiera que todo fuera levemente más fácil, que cada segundo que pase no se contamine de olvido.

Duele saber que del otro lado del muro, allá lejos, ya no hay tantas ganas como antes. Me entristece notar que tengo que tomar yo la decisión de alejarme, cuando en realidad vos deberías poner un freno a todo esto. Me hiere de verdad la sensación de vacío en el pecho, la falta que me hacés, no ser suficiente para vos.

Llevo sobre la espalda la carga más grande que alguien puede llevar: el dolor de no ser correspondido… De hacer una y mil cosas para que alguien me registre, de perder mi orgullo por un beso o una caricia, de ir contra la corriente sin saber siquiera si tengo chances.

Todos estos días me duelen, todas las noches, todo el tiempo. Todo.

[12-4]

Que.

Que por dentro estoy destrozada ya lo sabés. Que cada sonrisa que me esfuerzo por hacer, está equilibrando una hora de lágrimas. Que si me despierto a la mañana es por las obligaciones. Que si hoy te sigo pensando, no es porque quiera.

[15-4]

Todos los días.

Quiero escribirte hoy y todos los días que aparezcas en mi mente, para no olvidarme que lo que está pasando es porque vos lo quisiste así. Si alguna noche, víctima del alcohol, te llamo… no es porque se me olvide todo lo que digo sobria, es porque me gana el amor que te tengo. ¿Todavía no comprendés la dimensión que tiene? ¿Por qué permitís que se rompa?

Estoy intentando seguir con mi vida, sabiendo que te amo y no quiero perderte, y que pase lo que pase vas a estar en mi corazón. Porque eso es algo que no puedo controlar.

[16-4]

De vos conmigo.

Estuve pensando mucho en vos este último rato, así que acá estoy. ¡Odio que mi vida esté tan llena de vos! ¿Cómo hago para no pensarte? Me cuesta encontrar el espacio. Odio todo lo que está pasando. Porque aunque tenga la conciencia tranquila sabiendo que hice todo lo posible por recuperar lo nuestro, cuando pienso en vos y todo lo que fuiste, las cosas que dejaste en mi, se me hace todavía un enorme nudo en la garganta. No sé si es costumbre o es parte de lo que genera el amor, pero tus huellas pisan con fuerza en mi alma. No logro hacer que mi inconsciente no te piense y te sufra. Interiormente no puedo no esperarte.

Por otro lado siento que no vale la pena, porque fue tu decisión que yo me alejara; razonando así le encuentro sentido a la postura que tengo ahora y me duermo con una sonrisa de tranquilidad en la cara. Pero recordar todo lo que fuimos, despertarme y ver en mi ares toda tu música, en mi placard tu ropa, estar en mi casa y pensar la cantidad de mates que tomamos acá, todas las películas de terror que me obligaste a ver, el sinfín de paquetes de papas fritas que comprábamos compulsivamente; ese conjunto de cosas me impide estar tranquila las veinticuatro horas. Porque siempre en algún momento aparecés, y me desestabilizás. Quiero no necesitarte para mi estabilidad, pero todavía no me sale.

Agregado un rato después:

Te cuento que hoy te lloré una vez más. Te llamé sólo para escucharte y destruirme un poco más. Me hacía falta, o no sé, en realidad no lo tengo claro. Desde el jueves (cuando te dije que no podía remar más) que no desperdiciaba lágrimas en vos. Bueno, sinceramente no creo que sean lágrimas desperdiciadas pero sí creo que ya no tienen demasiado sentido. Creo que a esta altura llorar es una pavada, y que debería seguir con mi vida. Como ya alguna vez dije, llegar a la vida que hay después de vos ¿Dónde está el camino, mi amor? De a ratos se me van las ganas de pelear, pensando que hace unos meses la sonrisa me florecía por los poros cuando te veía y te sentía cerca de mí. Supongo que tienen razón los que me dicen que es hora de encontrarme a mí misma, de bastarme para estar bien, pero yo no quiero estar bien y sólo eso. Quiero ser feliz (¿con vos?)

Después:

Sabé que recién las chicas me impidieron entrar a verte. “quedás como una arrastrada” me dicen… y yo como hago para no extrañarte? ¿Qué pretenden? ¿Qué pretendés vos?

[19-4]

Hoy volví a verte.

Por lo menos yo pretendo pasar esto lo mejor posible, y aunque a veces siento que estar tuyo me hace bien, volver a establecer contacto se me hace casi necesario… Hablar con vos para mi es un refugio, una tranquilidad, aunque después todo se me complique. No puedo no querer ayudarte si estás mal como hoy, si fuiste quien me sacó todas las sonrisas posibles por más de un año, si te convertiste en la persona que me apoyaba en todo sin importar nada más que mi bienestar.

Hoy puedo decirte que hacés falta en mi vida, se nota que no estás. Pero aunque no parezca, yo sigo estando acá.

Después:

De verdad mi cama huele a vos. Cada paso que doy está condicionado por lo que fuimos. Me estás obligando a hacer algo que no quiero, quiero ser feliz con vos. ¿Lo estás siendo ahora, sin mí? Inevitablemente me da intriga saberlo. Te extraño más de lo que pensás. No quieras abandonarme… buscame!

-

Este colegio me recuerda mucho a vos. Mil idas y vueltas acá. Sonrisas compradoras, conquista, llantos. ¿Dónde estás, princesa? Te siento lejos… Mucho más que nunca. Cierro este capítulo con la tranquilidad de haber dejado todo en el camino, de haber sentido con fervor, de haberte dado cada uno de mis instantes.

[20-4]

A ella.

Ella sabe todo de mi. No tengo por qué ocultarme ni disimular nada. Estoy para frente a ella y no hay más que decir. “hola” y lee entre líneas lo mucho que pensé en ella en el día

Pero yo a veces la descifro, y otra no. Ese es mi mayor problema. Cuando es la de antes, la que se deja vencer y confía, la que se relaja y se limita a reírse cuando no sé qué cocinar o los mates me salen escandalosamente feos, entonces sé que es ella. El amor de mi vida, y entiendo todo. Cada paso que da, como mueve las manos, cuándo va a elevar el tono de voz y por qué.

Creo que sólo voy a poder olvidarla cuando todo eso se pierda. Cuando sus pasos no suenen igual y las cosas que ameriten subir la voz ya no sean las mismas. Cuando no haya comidas compartidas y de los mates se encargue alguien mejor que yo. Sueño con ser su mejor persona pero no sé si tengo posibilidades de lograrlo. Quiero ser mejor para las dos, lo ansío con locura, pero sé que soy esto y que ella también lo sabe. Porque sabe todo de mi.

[23-4]



22 abr 2011

Estoy en uno de esos ratos en los que no dejo de pensarte (creo que estar enferma no ayuda).
Muero por ir a llenarte de besos y devolverte las mil sonrisas que alguna vez te saqué, y las que merecés pese a todo tener ahora... Pero estás tan lejos, tan lejos, que no puedo verte.

18 abr 2011

Te amo todo el día.

Otro día empieza y ya estás en mi mente. Como un recuerdo, como un anhelo o una necesidad, pero ahí estás. Haciéndome difícil salir a la calle y olvidar, haciendo eterno cada momento que paso lejos tuyo. Todavía no encuentro la fórmula para no pensarte: sea como sea invadís todos mis circuitos. ¿Cómo hago para olvidarte, Julieta? Si fuiste parte de mi vida, de lo que soy. Si me hiciste feliz como ninguna otra mujer, ¿Cuál es la manera de escapar de tu recuerdo?
La verdad se me hace complicado estar sin vos. Menos de lo que esperaba, pero pasa. Haga lo que haga, estás presente, no puedo evitar pensar las consecuencias que tiene lo que hago en vos.

Después de tantos meses juntas, se me confunde lo propio con lo ajeno, ya no sé si mi vida es mía o tuya, si tu vida me pertenece, si mis respuestas las tenés vos o las tengo yo.

Pero de algo no me quedan dudas: estoy enamorada, y eso me pesa.


18.4

11 abr 2011

Corazón infinito, ¿se apagaron tus luces?

Tu corazón infinito permanece en mis mañanas
Tus llamas que arden, confunden, me engañan.
Mis latidos tropiezan y te reclaman
Sin saber a ciencia cierta, “amor” ¿A qué le llaman?
No es que busque consuelo, es que todavía está el anhelo
De encontrarte alguna vez, cara a cara contra el suelo
Respirando apenas aire, suspirando, sobreviviendo.
Que me busques, que necesites cielo
Un poco de lo que te daba, y no sé si sigue existiendo.

Gracias a todo lo que te hizo venir,
Empaparme de vida para poder salir
a cada nuevo día, poner la cara
Hallar siempre la manera para estirar las madrugadas.

Si pensaras alguna vez que mi corazón late más lento
¡No te olvides nunca, “la música sigue sonando”!
Aunque mi canto ya no ilumine, y tu risa no camine
Ese corazón infinito se enciende de colores,
No deja que el tiempo empañe…
El recuerdo, las risas, cada instante.

Gracias a todo lo que te hizo venir,
Empaparme de vida para poder salir
a cada nuevo día, poner la cara
Hallar siempre la manera para estirar las madrugadas.