
Importa muy poco a dónde nos dirijamos, lo más relevante es el camino. Esta senda que estamos trazando, estos sentimientos que nos rodean, estos besos que nos unen y nos desarman… Para armarnos mejor.
Lo verdadero y real, lo importante, es lo intenso de lo que sentimos en ese poco espacio que queda aún entre nosotras, los escalofríos que siento cuando apenas me rozás, el disfrute que te genera verme reír. Lo más hermoso son las noches al lado tuyo, tu cuerpo con el mío, la complicidad que se genera, la pasión, el profundo amor que nos une.
Yo sé bien que, a pesar de que pasó mucho tiempo, las cosas pueden cambiar. Entiendo que somos chicas aún y que del futuro muy poco se puede predecir; pero no imagino una vida sin vos. Me cuesta horrores pensar no tenerte o alguna razón por la cual nos separemos. Sin embargo tengo claro algo que no va a suceder jamás: nunca, ninguna de las dos, vamos a tener una relación como esta; lo sé porque lo siento, por la forma en que nos miramos y nos disfrutamos, la manera en que caminamos juntas y parece que estuviéramos en sintonía, el sentirme tuya y sentirte mía, eso no se va a repetir con nadie. Es único, y es nuestro. Vos también lo sabés.