28 abr 2009

Tu cálida sonrisa me puede ayudar.

Miedos.. de esos que no te dejan ser.
Paranoia, esa espina que te hiere, la forma más particular que tiene el miedo para hacerse presente. Las historias pasadas te queman la piel, te destrozan la cabeza. Y empezás a temblar, ¿por qué? siempre preguntándote las razones que mueven tus sentimientos.Esa antigua relación, en donde YO terminaba desarmándome en lágrimas, sin saber el porqué de tanto dolor. Hoy que todo está CASI superado, sigo sin entender si merecí pasarla tan mal, quiero entender qué fue lo que hice para recibir tanto desprecio. Porque yo la amé, de una forma única y lo digo sinceramente; la amé con todo mi corazón, aún en esos momentos en los cuales estaba hecho trizas, paradójicamente era ahí donde
se hacía más fuerte. Nunca entenderé qué fue lo que me enamoró de una persona así. Mis cavilaciones han llegado a hacerme creer que ante la ausencia de mi viejo necesité llenar mi existencia con alguien que se le semejase en algún sentido. Dudo sobre si fue por soledad o por despecho, pero no puedo negar que existe un parecido entre la imagen que durante diez años me dio mi viejo y la de Sofía. Para ser un poco más específica: abandono. Continuo, constante; siempre ahí. Cada llamado que provenía de Sofía me hacía volar, en otras palabras, me ILUSIONABA. Al igual que me pasaba y me pasa aún con mi papá. Era todo un
círculo manipulador (por parte de ella) que no quiero recordar. Pero debería hacerlo; para cerrar esa herida definitivamente.
Necesito y además QUIERO crecer. Quiero sentir que puedo con ésto, que no fue para nada,que no tuvo tan poco sentido como parece.
Algunas veces quise olvidar, otras quise volver, otras quise matar, otras me quise perder.
Ahora todo es bastante distinto. No quiero ilusionarme por algo que quizás termine sin llegar a ser; de verdad que no, pero en este momento (y por primera vez disfruto el presente) tengo una luz que me guía, tengo una persona que me hace sentir feliz, y me quiere. Y yo la quiero a ella. Y la necesito. Y, ¡por dios! no la quiero perder. Porque sea lo que sea en el futuro, HOY ella es mi esperanza y mi corazón. En esos días en que tengo miedo, no hago más que pensarla.
Es la razón por la cual quiero seguir intentando.

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