Una mínima frase proveniente de sus labios, y tu cuerpo se paraliza. No tenés reacción, no te podés mover. ¿Qué tipo de respuesta es esa? Sabés todo lo que querés decirle, sentís dentro tuyo cómo todo va a explotar y sin embargo te sentís completamente incapaz de pronunciar palabra. ¿Será ese el costo que habrá que pagar por sentir algo tan intenso?
Un día después, un beso imprevisto te saca la respiración… Una forma de mirar que no podés soportar, te envuelve y te domina. Cuántas ganas de poder respirar cerca de ella, cuántas ganas de ser vos misma, cuántas ganas de decirle lo que pasa por tu cabeza… Seguís así, sin poder moverte, en cambio ella tan dueña de sus movimientos, y de la situación; ¡Qué difícil se pone todo!...
A pesar de la parálisis que sufre tu mente y tu cuerpo, esa tarde la vas a recordar (lo sabés) por mucho tiempo, si no es exagerar decir para siempre.
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