Soy un embrollo de preguntas. Soy una incógnita. Un enigma, mi propio ser. Tan cambiante, tan fugaz, un destello entre la inmensidad. Me siento tan poco, y a la vez me siento tanto. Soy casi como el sol… por las mañanas enérgico, siempre radiante; por las tardes amaino mi calor; y por las noches simplemente desaparezco… Me pierdo. Ya no sé cuál es el camino correcto, desconozco ¿para dónde mirar?. Me desconozco. Creo que me vendría bien que alguien ocupe el lugar de sol, creo que me haría bien descansar un poco. Porque dudo poder seguir irradiando energía si me desvanezco dentro de mí. ¿Por qué el sol debe siempre quedar opacado por la luna, cada noche, sin entregarse a nadie? ¿Por qué el sol ya no puede más? ¿Será que se habrá cansado de ser siempre la luz que alguien se encarga de empequeñecer a cada momento? Es posible. Si hay algo que se puede afirmar sin dudas sobre el sol, es que desea con muchas ansias taparse para siempre, y a la vez… a la vez quiere crecer cada día más. ¿Cuál es el camino que el sol deberá elegir? ¿En qué debe basarse para acertar? ¿En sus sueños, en lo que cree, quizás? Pero es cierto que el sol duda. Duda mucho, a cada instante una nueva duda se aparece y le quita el sueño mientras no lo deja brillar. Tal vez él no sepa lo que es, quizás él simplemente no note toda el ardor que genera. Sólo se siente una pequeña estrella, ínfima, hasta quizás puede sentirse una estrella fugaz que perdió el rumbo… Que necesita algo que lo salve, que lo cuide, que note toda su luz. Porque el sol, y debo decirlo, ha sufrido mucho, y cada lágrima se convirtió en el dolor de un alma. Quiere encontrar eso que le haga sentir que nada fue en vano, y a la vez no quiere intentar más. ¿Alguien comprende lo que atraviesa el sol? Se cansó, puede ser, de probar uno y otro camino y encontrarse con la misma pared; se asedió de tantos intentos y los mismos fracasos. Ya no quiere sentirse solo allá arriba, ni solo allá abajo. Ya no quiere más que lo hieran las luces, ya no quiere sentir su corazón lastimado. Sí, este sol tiene miedo a equivocarse. Es un sol lleno de miedos, es un sol lleno de dudas. ¿Habrá manera de curarlo? Quisiera creer que sí pero… ¿Será este el momento?
16 may 2009
Sol
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario