Pasan los días y todo influye.
Ahora hay otros códigos sumados a los viejos, otros gustos más allá de los que conocemos. Otra voz que gusta escuchar, otras manos que recorren ese cuerpo, otra cara que invade el pensamiento. Esos cambios tardan en asimilarse, el pensar otro roce, otro deseo, otra magia de a dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario