24 sept 2009

Una vez más

Quiero hacer el texto más sincero, el más desinhibido, el más MÍO. Necesito decirte todo lo que siento, esto que me está haciendo estallar. Muchas frases me taladran el cerebro… Me hacen replantearme un sinfín de cosas. ¿Qué pasó? ¿Qué nos pasó? ¿Por qué las cosas terminaron así? Todavía no encuentro respuestas. No sé qué fue lo que salió mal, lo que hice mal, lo que te decepcionó. Porque leyendo todo lo que me escribías, me quedan dudas. Quizá se deba a que me muero de ganas de estar con vos, de volver a tenerte con toda la seguridad, la verdad es que no lo sé. ¿Cambiaría algo saber el porqué? Si de una u otra forma, ‘ya casi no te pasan cosas’ conmigo. Si de una u otra forma, tuve dos meses y me quedé sin más. Es angustiante reconocer que sí, que terminó sin llegar a ser. En ese momento te dolía, en ese momento se te caían tantas lágrimas que te daba vergüenza y no podías escribir, ¿Y ahora? Solamente quiero que sepas que a mí se me siguen cayendo lágrimas cuando te escribo, cuando te pienso, cuando reconozco el vacío que me quedó. De todas maneras, te agradezco por el tiempo que pasamos, a mí me hizo muy feliz. No creo que vaya a haber alguien que se compare con vos, tenés todo lo que yo quiero y mucho más. Sé que ya te dije estas cosas, que ya las sabés. Pero necesito encontrarle una salida a este agujero negro, necesito hallar la forma de no pensar más en vos y sentir que se derrumba todo. Fuiste y sos lo más importante que tengo, eso no cambia.
Cuando estábamos juntas, no me era para nada fácil saber qué hacer. No busco justificarme, pero me gustabas demasiado como para no tener vergüenza (a veces la tenía, y a veces no). Era complicado encontrar la forma más adecuada de mirarte, o dejar de sonreir si te sentía cerca. Así y todo, supiste valorarme y te gustaba así. Eso no lo voy a pasar por alto. Porque hay partes de mí que realmente no tolero, y vos hacías que todo eso se esfumara. Mis miedos, mis inseguridades, mi debilidad. Con esa carta que escribiste una vez, y siendo así como eras conmigo, me ayudabas a recodar quién soy y cómo soy. No tengo palabras para explicarte las mil sensaciones que me invadían y aún me invaden pensando en lo que generó nuestra relación. Tampoco puedo evitar un nudo inmenso en la garganta cuando recuerdo las tardes en el parque San Martín, los recreos que pasábamos juntas, cuando viniste a casa, y todos esos momentos; es completamente inevitable sentir nostalgia y mucha angustia. Necesito volver a eso, te necesito. Te extraño, y te amo. Quiero que tengas claro que no te guardo rencor para nada, y que vos NO sos la culpable de mi estado actual. Porque yo no tengo nada que reprocharte… cuando viste que empezaba a no cerrarte la relación me lo dijiste, cuando estuviste segura de que no te cerraba, también lo hiciste. No me queda nada por refutar. Y entiendo también que todas aquellas cosas que me escribiste o dijiste las sentías así en ese momento, y quizás ahora te des cuenta que no es tan así… O no sé.
Así paso mis días, ideando hipótesis, posibles razones. Sin motivo. O sí. Mi único motivo sos vos. Te convertiste en eso, en el centro de mi vida. Lo más lindo, lo más importante, lo mejor. Perdoname por no haber sido lo que esperabas, por no estar a tu altura, de verdad perdón. Espero que seas muy feliz. Te merecés lo mejor, y evidentemente yo no lo soy para vos.
Can.

1 comentario:

Mariana dijo...

Calu te noto apagada ultimamente, no te veo ni bien ni mal, te noto re apagada y me pone mal te juro, entiendo tu situacion y te digo que estoy para todo lo que necesites, estas cosas con el tiempo se superan, y más si tenés experiencias pasadas, sos una mina re madura e inteligente, sabelo. A nadie se le niega su momento de duelo, pero despues hay que seguir adelante, como siempre.
Te quiero muchisimo y te repito, estoy para lo que necesites, asi comovos estuviste conmigo.
Maru